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volveré a los surcos.

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Sólo por ti, volveré a los surcos, acariciando la tierra, un otoño más, dejando sembrada la piel de mis dedos, sobre las palabras, que buscan la paz. Sólo por ti, dejare que el frío, resbale en mi alma un instante mas, soñando los ojos que guardan el fuego, rompiendo el invierno en olas de amar. Sólo por ti, guardare estas letras, que una vez pensaron el mundo cambiar,  y ahora cansadas buscan en la noche,  el color de la esperanza, en azul de mar. Sólo por ti, dejare al otoño, que intente de nuevo, mi alba pintar.                                                                                                                     ...

volveré a los surcos.

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Sólo por ti, volveré a los surcos, acariciando la tierra, un otoño más, dejando sembrada la piel de mis dedos, sobre las palabras, que buscan la paz. Sólo por ti, dejare que el frío, resbale en mi alma un instante mas, soñando los ojos que guardan el fuego, rompiendo el invierno en olas de amar. Sólo por ti, guardare estas letras, que una vez pensaron el mundo cambiar,  y ahora cansadas buscan en la noche,  el color de la esperanza, en azul de mar. Sólo por ti, dejare al otoño, que intente de nuevo, mi alba pintar.                                                                                                                     ...

hacia ti

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hacia la playa de tu cuerpo, caminando, marchan mis olas, buscan refugio en tu piel a su quebranto, tu agua es colma; cansadas van, de mirarse razonando, sobre las rocas. pobre razón, sobre la arena vas dejando, tu espuma rota, la cordura del ayer trajo su llanto, sobre estas horas. ¿por qué, mi amor, no nos mudamos, en agua loca? embistiendo con los versos, de otro canto, sobre la costa, donde puedan nuestros cuerpos ser abrazo, locura toda.                                                                                   iñaki.

hacia ti

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hacia la playa de tu cuerpo, caminando, marchan mis olas, buscan refugio en tu piel a su quebranto, tu agua es colma; cansadas van, de mirarse razonando, sobre las rocas. pobre razón, sobre la arena vas dejando, tu espuma rota, la cordura del ayer trajo su llanto, sobre estas horas. ¿por qué, mi amor, no nos mudamos, en agua loca? embistiendo con los versos, de otro canto, sobre la costa, donde puedan nuestros cuerpos ser abrazo, locura toda.                                                                                   iñaki.

besa la tarde

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Besa la tarde el tiempo dormido, sobre el regazo del anochecer, cuando los días cierran ventanas, hacia los vientos que son ayer. Sobre las manos, ya consumido, el instante que fue; y también, ...el que pudo haber sido, miro el tiempo marcharse, ¿para qué? mejor vuelvo los ojos a mí mismo,  sobre el libro que usa mi piel, al encuentro de un nombre escrito, nombre sin letras, tiempo, ni tez, nombre para siempre al amor unido, que crece, que vive y que es, la voz de todo lo que he querido, el suspiro de lo que soñé; nombre prendido al tiempo aquél, donde cantaba la voz de un niño, el sonido que el tiempo hizo después, la duda del camino donde vivo.                                                                 Izara.

besa la tarde

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Besa la tarde el tiempo dormido, sobre el regazo del anochecer, cuando los días cierran ventanas, hacia los vientos que son ayer. Sobre las manos, ya consumido, el instante que fue; y también, ...el que pudo haber sido, miro el tiempo marcharse, ¿para qué? mejor vuelvo los ojos a mí mismo,  sobre el libro que usa mi piel, al encuentro de un nombre escrito, nombre sin letras, tiempo, ni tez, nombre para siempre al amor unido, que crece, que vive y que es, la voz de todo lo que he querido, el suspiro de lo que soñé; nombre prendido al tiempo aquél, donde cantaba la voz de un niño, el sonido que el tiempo hizo después, la duda del camino donde vivo.                                                                 Izara.

solsticio

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I nmenso día donde la luz, se hace caricia,  tarde en la que el amigo sol, su mano estira, sobre la inmensa ventana azul, donde el alma anida, al amparo de la noche sin temor; esa noche tibia, que guarda en su canto interior, un alba limpia.                                                   Izara.