la hermosa vibración de los animales, nos adelanta en el agradecimiento. Aunque me gustan poco estos días y me cuesta fingir felicidad entre tanto ruido, consumismo y atolondramiento. Aún a pesar de ello, casi siempre dejan huella; y en ella yo te deseo: Que recibas el abrazo de la paz que nace, cuando ofreces tu mano de amigo sincero. Que recibas la luz de cada nueva estrella, que brilla en los ojos, cuando miran tiernos. Que entre tanto ruido, halles el silencio, que crea canciones, cuando regalas tiempo. Que no te pesen nada, nada los recuerdos, que sean sonrisas cuando miras al cielo, que todo el amor que guardan por dentro, roce tu corazón, con un suave beso. iñaki.
Se ofrece pastor. Probada experiencia cuidando ovejas, me reciclaria para apacentar palabras. Puedes traer tus palabras a mi redil, las juntaremos con otras palabras, las llevaremos a un prado de montaña y alli dejare que se oxigenen com el aire de lo eterno, que coman pastos de lo nuevo y que en los manantiales que tantos bebieron refresquen su sed de amistad y compañia. Y al llegar la noche, recojeremos las preñadas de amor, y apartaremos las insolidarias, y esperaremos que el nuevo dia, nos traiga unas palabras nuevas de amor y de alegria.
Otoño...el tiempo de la nostalgia.
ResponderEliminarPrecioso poema Iñaki.
Un abrazo.
A veces también la nostalgia se viste de colores.
EliminarUn abrazo Moony.
Amo el otoño, precisamente mi último poema publicado se llama Noche de otoño.
ResponderEliminarMuy bellas tus letras.
Beso grande y que tengas un buen descanso.
Gracias por tus palabras Paula.
EliminarUn saludo.
Un paisaje muy bucólico, Iñaki.
ResponderEliminarUn abrazo.
Un paisaje muy bucólico, Iñaki.
ResponderEliminarUn abrazo.
Casi todos los paisajes tienen su parte bucólica, aunque a mí, la luz de tu pueblo me fascina
EliminarUn abrazo.