Ir al contenido principal

Ya no hay quijotes.







Ya no hay quijotes cabalgando en ideales, 

donde la libertad galopa por los campos,

donde la vida abraza el porvenir,

si nuestros sueños se aferran al trabajo.

Somos quijotes enredados en la red,

 de las palabras, sin lanzas y sin dardos,

sin utopías, donde agarrarse,

aunque nos hieran, con sus aspas los costados.

Sin horizontes, donde medir,

el tiempo y el espacio,

de las jornadas que jalonan el vivir,

somos cansancio,

de frío y nubes,

que ocultan corazones, escarchados.

Ya no hay quijotes rotos de locura,

ni siquiera hay Sanchos,

que pongan una palabra de mesura,

una palabra sin precio, sólo regalo,

 una palabra caricia en la amargura,

que produce haber dejado,

 nuestro futuro inerme, antes de la lucha.



                                                          
                                                                       Izara.





Comentarios

  1. Un poema precioso que habla de la desesperanza que ahora es contagiosa y que parece haberse extendido a todos los individuos sensatos que forman esta,muchas veces, odiosa sociedad.
    No hay Quijotes ni Sanchos, dices, pero sí soñadores con ojeras y sin lanzas, al menos sigue habiendo soñadores y también alguna caricia en la amargura de la soledad...

    Conozco muy bien este sentimiento del que hablas, porque me acompaña a menudo y creo que incluso empezamos a ser buenos amigos...
    Un beso

    ResponderEliminar
  2. Laura Caro Pardomarzo 04, 2013

    Quizá sí los haya... Es cuestión de perspectiva.

    Un abrazo agradecido.
    Yo también me quedo por aquí.

    ResponderEliminar
  3. El sentido del poema (el sentido que yo capto)viene a ser el mismo:desesperanza ante las evidencias cotidianas que nos dejan un panorama bastante desolador, sobre todo cuando nos rendimos antes de la lucha, que es lo que viene ocurriendo los últimos años... pero en esa desesperanza hay, intuyo,lugar para la esperanza, una especie de "No todo está perdido".

    Escribir un poema es difícil porque el sentido de éste cambia cuando alguien lo lee y lo hace suyo, cambia cuando se piensa en él e incluso cuando el mismo que lo ha escrito en un momento determinado, vuelve más tarde a leerlo y ya no encuentra la esencia que tenía en el preciso instante de escribirlo... No sé, es un poco como el río de Heráclito, de alguna forma.
    El caso es que me gusta mucho lo que escribes.
    Saludos

    ResponderEliminar
  4. Nines Díaz Molineromarzo 05, 2013


    Un placer acceder a tu blog gracias a tu espontánea visita al mío, que agradezco.

    Espero seguir compartiendo buena poesía como la que contiene.

    Gracias.

    ResponderEliminar
  5. Ya quisiéramos parecernos a aquel Quijote que nació en un lugar de la Mancha de la que nadie se acuerda.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Hola, Izara

    Es verdad, estamos a faltos de Quijotes y Sanchos. Tenemos miedo a enfrentarnos a molinos de viento, a luchar por nuestros sueños y a saber hacer justicia.

    Besotes.

    ResponderEliminar
  7. Jo! IZARA acabo de ver esta entrada tuya en mi blog, me pone que es de ¡¡hace cuatro años!! por eso estaba al final del tooodo...lo siento.

    Yo creo IZARA, sieempre creeré en los Quijotes.

    Han existido, existen y existirán y cuando estos hombre dejen de poblar la tierra desapareceremos todos y nos volveremos conejos. No dejes de creer por favor, hay muchas aspas que nos derriban pero mientras lo intentamos, mientras volvemos a subirnos a nuestra cabalgadura podemos seguir creyendo, podemos tener ilusión... ella es el motor de la esperanza. No la pierdas, no dejes de vivir hoy, para que nos quede mañana.

    Es preciosamente triste esto que has escrito, mi querido Quijote, anda...solo hace falta que elijas molino:-)

    Muuchos besos, gracias y buenas noches.

    ResponderEliminar
  8. Adriana Albamarzo 27, 2013

    Hermoso!
    Todavía hay ídolos que tienen sus pies de barro.
    Gracias por tu visita, espero tu comentario...es lo lindo del mundo Blogger.
    Cariños Izara.

    ResponderEliminar
  9. No hay Quijotes ni molinos manchegos, pero sí parques eólicos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Hubo un tiempo

Hubo un tiempo, donde un blog era un poco como la ventana, donde los sentimientos escritos se asomaban. Luego el cambio a otras maneras de compartir, lo fue dejando como esos pueblos abandonados donde se acuesta la mirada de otros tiempos de la vida. Pero no cambia el recuerdo de las voces, que un día fueron y aún son, el antídoto contra el ruido o el silencio que oprimen los instantes, donde la voz calla por no saber cantar al nuevo día. Por eso aprovechando la nueva vuelta al sol, que celebramos el día 2, comparto el escrito que publiqué en las redes, donde de ves en cuando, aún intentamos decir algo. Cuando el río de las palabras baja seco; y la fuente donde se nacen se desplaza, buscando el manantial de sueños locos, donde guardan las almas, su esperanza. En ese tiempo, sin horas, ni retorno, donde la mañana es una utopía sin entraña; y la tarde se acuesta en grises tonos; mientras el futuro busca voz entre las ramas, el viento sopla de bochorno; y los trinos cantan s...

felices días, feliz Navidad.

  la hermosa vibración de los animales, nos adelanta en el agradecimiento. Aunque me gustan poco estos días y me cuesta fingir felicidad entre tanto ruido, consumismo y atolondramiento. Aún a pesar de ello, casi siempre dejan huella; y en ella yo te deseo: Que recibas el abrazo de la paz que nace, cuando ofreces tu mano de amigo sincero. Que recibas la luz de cada nueva estrella, que brilla en los ojos, cuando miran tiernos. Que entre tanto ruido, halles el silencio, que crea canciones, cuando regalas tiempo. Que no te pesen nada, nada los recuerdos, que sean sonrisas cuando miras al cielo, que todo el amor que guardan por dentro, roce tu corazón, con un suave beso.                                iñaki.

Sabado literario, anuncio

Se ofrece pastor. Probada experiencia cuidando ovejas, me reciclaria para apacentar palabras. Puedes traer tus palabras a mi redil, las juntaremos con otras palabras, las llevaremos a un prado de montaña y alli dejare que se oxigenen com el aire de lo eterno, que coman pastos de lo nuevo y que en los manantiales que tantos bebieron refresquen su sed de amistad y compañia. Y al llegar la noche, recojeremos las preñadas de amor, y apartaremos las insolidarias, y esperaremos que el nuevo dia, nos traiga unas palabras nuevas de amor y de alegria.