Hubo un tiempo, donde un blog era un poco como la ventana, donde los sentimientos escritos se asomaban. Luego el cambio a otras maneras de compartir, lo fue dejando como esos pueblos abandonados donde se acuesta la mirada de otros tiempos de la vida. Pero no cambia el recuerdo de las voces, que un día fueron y aún son, el antídoto contra el ruido o el silencio que oprimen los instantes, donde la voz calla por no saber cantar al nuevo día. Por eso aprovechando la nueva vuelta al sol, que celebramos el día 2, comparto el escrito que publiqué en las redes, donde de ves en cuando, aún intentamos decir algo. Cuando el río de las palabras baja seco; y la fuente donde se nacen se desplaza, buscando el manantial de sueños locos, donde guardan las almas, su esperanza. En ese tiempo, sin horas, ni retorno, donde la mañana es una utopía sin entraña; y la tarde se acuesta en grises tonos; mientras el futuro busca voz entre las ramas, el viento sopla de bochorno; y los trinos cantan s...

Se han unido tu piel y los sentimientos fluyendo entre letras y se han dejado palpar en tu poema, muy bello.
ResponderEliminarUn beso.
Preciosamente delicioso tu poema.
ResponderEliminarGracias a tí por tu cariño, ya estoy de regreso.
Me gusta ARTADI/IZARA/TIERRA:-)
ResponderEliminarMe gusta mucho, porque me gusta la inmediatez, el instante, el momento, lo único real es ahora mismo, porque es cierto lo que dices, ayer ya pasó, mañana ¿quien sabe si llegará mañana? a veces cuesta mucho verlo así, pero solo así se sufre un poquito menos, ni comidos por la melancolía del pasado, ni angustiados por al incertidumbre del futuro, hoy, ahora y si ama como dices tú, ya ¡¡el cielo!!...
Y ¿sabes qué? yo creo que siempre se puede amar, aunque sea en pequeñito... así que siempre podemos tener pedacitos de cielo:))
Como tus letras, pedacitos de cariño, muchas graacias y muuuchos besos.
Sencillo, tierno, precioso. Es una delicia leerte; aunque sea tan de tarde en tarde.
ResponderEliminarUn abrazo fuerte