otoño en el alma.





Sólo el otoño,
nos salva de las flores,
tantas veces prometidas,
tantas veces admiradas,
en efímeros colores.

Se agostaron primaveras,
en los áridos corazones,
donde resbala la luz,
donde no dejan los días,
el sello de sus razones.

Busco en tus ramas marchitas,
la paz que dan los colores,
en las tranquilas hojas que caen,
y se hacen tierra de siembra,
desnuda de pretensiones.

Sólo la voz,
nos salva de las voces,
remolinos de un viento sin sentido,
ocupadas en dejar en los oídos,
la sordera de los corazones.

Sólo tu voz,
me salva de los días sin canciones.



                                                
                                                                          Izara.




Comentarios

  1. Sereno, honesto, profundo: un poema para ir más allá, para ahondar en sus palabras, para sentir cómo se mecen los colores de las hojas en su viaje zigzagueante hacia el suelo. Para sentir el silencio en el silencio de las ausencias.

    Izara, un poema magnífico.

    Abrazotes



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  2. "Solo la voz nos salva de las voces..." .
    A veces los remolinos del viento no dejan escuchar los sonidos del corazón. Es la luz del otoño resbalando por los días de hojas ocres.

    Muy bello, Izara.
    Un abrazo.

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  3. Solo la voz nos salva de las voces
    remolinos de un viento sin destino"
    que traen hojas doradas en forma
    de preciosas palabras que acarician
    cuando lejos es cerca y cerca lejos:))


    .. Te han venido a ver las hojas de colores a casa para darte las gracias por esta preciosidad y todas las demás...


    Y para una de esos momentos en los que te falte la música y tampoco tengas esa voz que necesitas a tu lado... te dejo música de otoño para que te acompañe mientras vuelve



    Un beso graaaande y que toda la belleza del otoño te acompañe en tus sueños hoy y siempre IZARA.


    Feliz noche.

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  4. Bello final para un poema con el que buscas la paz que dan los colores del otoño.
    Un abrazo

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  5. Amigo Izara.

    Espero y deseo que todo este bien.

    De nuevo es un placer leerte. Cuánto hay que aprender de la madre naturaleza. Esas hojas, marchitas y secas aún siguen siendo provechosas al convertirse en abono de una renovada tierra de siembra...

    Con preciosos versos nos lo cuentas.

    El final, un lujo:

    "Solo tu voz, me salva de los días sin canciones"

    Un abrazo.

    Lupe

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  6. Gracias por ser mi seguidor número 500, un número redondo.
    Me quedo por aquí para leerte con detenimiento.

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  7. Izara,como bien dices, el otoño nos salva de frivolidades,vanalidades y apariencias caducas,que impiden ensayar el vuelo del espíritu...
    Sólo el otoño no prueba y nos templa y nos dá la medida de nuestra fortaleza y autenticidad interior...
    Nos dejas una preciosidad para reflexionar y crecer...
    Mi gratitud y mi abrazo inmenso,amigo.
    Espero que todo vaya bien,compañero de letras
    M.Jesús

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  8. Muchisimas gracias por tu amable visita, todo un lujo poder adentrame en este hermoso y sutil espacio de melodiosas palabras.
    Yo también te dejo mi humilde huella,
    saludos Pilar.

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  9. Gracias por la tuya, que tan bien me acompaña.

    Un abrazo

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