Yo no le llamo esperanza,
al tiempo que va de largo,
vistiendo con ropas nuevas,
expectativas de antaño.
Yo no le llamo esperanza,
a ese regusto en los labios,
cuando la palabra justicia,
es trago de sabor amargo.
Yo no le llamo esperanza,
al tiempo que no ha llegado,
como si el tiempo pariera,
de la nada sus regalos.
Yo sí... le llamo esperanza,
a los ojos... a las manos,
que en el momento de ahora,
se entrelazan confiados,
a otros ojos de ternura,
a otras manos de trabajo.
Izara.
Esperanza es una ilusión, una expectativa guardamos ilusión que el tiempo venidero sea mejor pero solamente, guardamos la ilusión. La última estrofa de tu poema, allí si encontramos esperanza porque la ilusión ya no es solo ilusión es una realidad.
ResponderEliminarLindo poema querida Izara.
"Yo sí le llamo esperanza,
ResponderEliminara los ojos...a las manos,
que en el momento de ahora,
se agarran desesperados,
a otros ojos de ternura,
a otras manos de trabajo."
"La esperanza nace de la desesperanza"(Ernesto Sábato)
Pero siempre renace y nos acompaña.
Un abrazo.
Estamos tejidos de momentos pasados
ResponderEliminarAl esperar juntos con ojos de ternura y manos agarradas, el mañana teje ese paso, con más amabilidad..
Y ahí ya, anida la esperanza del ser humano, que le da la espalda al desahucio de la ilusión de su alma.
Precioso poema Izara!
Un beso POETA!
Amigo Izara...
ResponderEliminarSi no fuera por esas manos que a veces nos tienden y a las que nos cogemos desesperados, la vida no tendría el mismo sabor.
Que nunca perdamos esa esperanza tan
bien dibujada con tus versos.
Un abrazo.
Maat
Para estar viva, la esperanza debe atarse a otra mano, debe reflejarse en la mirada del otro...si no fuera así, apenas sería intento de supervivencia.
ResponderEliminarUn abrazo.
Sentido poema Izara... rudo y dulce. Juego de palabras engarzadas.
ResponderEliminarUn abrazo.