Siento tus ramas amigas, en otoñal lamento. la cicatriz del hacha, hirió tu cuerpo, pero como el roble guardas, tus energías dentro. Pasarán estos días, como pasa el invierno y brillarán tus hojas, con colores nuevos; sólo espero que su roce, siga jugando con vientos, que luego acaricien la piel, de tantos amigos lejos. Esos que ahora te envían, palabras, mimos o versos, que todo viene a ser lo mismo, para cruzar el invierno; un abrigo para el árbol y un abrazo para el hada, que le da vida a sus sueños. Izara.