
Ayer, sin previo aviso,
se fué la tarde;
justo al final del día,
cubrió la noche,
la luz finita.
Mas no importó,
justo en tus ojos,
quedó del día,
lo que importaba,
lo que quería,
cuando empezó.
La luz que la noche,
deja en la estrella,
que el alba espera;
para dejarme puesta
en tus ojos,
la luz del día,
que ya comienza,
en la sonrisa de tus pupilas,
cuando se abren
y son amor.
Izara.
No hay noches cuando hay amor verdadero..
ResponderEliminar... muy bonita..
Amor.. siempre amor.. a la vida.. intenso, fuerte y profundo..
.. es tan corta.. verdad???
Besos
Bonito poema de amor, Izara.
ResponderEliminarDelicado y sugerente como la luz que precede a la noche.
Te dejo un abrazo
Muy hermoso tu poema de hoy, Izara.
ResponderEliminarCariños!