Hubo un tiempo, donde un blog era un poco como la ventana, donde los sentimientos escritos se asomaban. Luego el cambio a otras maneras de compartir, lo fue dejando como esos pueblos abandonados donde se acuesta la mirada de otros tiempos de la vida. Pero no cambia el recuerdo de las voces, que un día fueron y aún son, el antídoto contra el ruido o el silencio que oprimen los instantes, donde la voz calla por no saber cantar al nuevo día. Por eso aprovechando la nueva vuelta al sol, que celebramos el día 2, comparto el escrito que publiqué en las redes, donde de ves en cuando, aún intentamos decir algo. Cuando el río de las palabras baja seco; y la fuente donde se nacen se desplaza, buscando el manantial de sueños locos, donde guardan las almas, su esperanza. En ese tiempo, sin horas, ni retorno, donde la mañana es una utopía sin entraña; y la tarde se acuesta en grises tonos; mientras el futuro busca voz entre las ramas, el viento sopla de bochorno; y los trinos cantan s...
Hoy me publico yo, el primer comentario. Para todos mis amigos,
ResponderEliminarmi mano tendida va,
pero hoy en especial
para Ardilla y Maat.
Gracias Izara.
ResponderEliminarMe he llevado una agradable sorpresa con tu comentario.
Y gracias por tus versos que casi siempre leo a la media noche.
Estrecho tu mano con el afecto que nace a través de la poesía.
Un abrazo.
Maat
Dejo otro para Ardilla.
No vi el de Maat que recojo encantada, por supuesto.
ResponderEliminarDe vuelta por aquí.
ResponderEliminarY no sólo vengo a agradecer tu comentario.
Difiero muchísimo en lo que respecta al juicio que emitiste sobre tus poemas.
No me la voy a dar de experta, pero algo he leído.
Y sinceramente, sin el menos ápice de cortesía,te digo que eres muy, pero muy bueno escribiendo.
Y han sida varias las veces, que me pregunto, con cierta envidia sana, porque no logro con tanta sencillez y delicadeza, escribir.
No dejes de hacerlo, porque eres un excelente poeta y es mucho lo que de ti podemos aprender tus lectores.
Un abrazo Izara.
Eso le decimos los demás Gizela, pero como en sus venas fluye la esencia pura de la modestia, pues no se lo cree.
ResponderEliminar¿Lo ves Izara? Empieza a creértelo y no dejes de escribir.
Un abrazo