Hubo un tiempo, donde un blog era un poco como la ventana, donde los sentimientos escritos se asomaban. Luego el cambio a otras maneras de compartir, lo fue dejando como esos pueblos abandonados donde se acuesta la mirada de otros tiempos de la vida. Pero no cambia el recuerdo de las voces, que un día fueron y aún son, el antídoto contra el ruido o el silencio que oprimen los instantes, donde la voz calla por no saber cantar al nuevo día. Por eso aprovechando la nueva vuelta al sol, que celebramos el día 2, comparto el escrito que publiqué en las redes, donde de ves en cuando, aún intentamos decir algo. Cuando el río de las palabras baja seco; y la fuente donde se nacen se desplaza, buscando el manantial de sueños locos, donde guardan las almas, su esperanza. En ese tiempo, sin horas, ni retorno, donde la mañana es una utopía sin entraña; y la tarde se acuesta en grises tonos; mientras el futuro busca voz entre las ramas, el viento sopla de bochorno; y los trinos cantan s...
Claro, Izara, algún sueño tuyo, mío... se quedaron prendidos del cielo, del mar... y en cualquier momento podemos volver a encontrarlos. Algo marchitos, eso sí :)
ResponderEliminarUn beso grande.
No dejes tus sueños volar, la pròxima vez atrapalos! cada bosque es hermoso por lo que significan en nuestras vidas...
ResponderEliminarabrazo fuerte
Hola Izara: No puedo evitar adentrarme en este bosque tuyo de vez en cuando. Sé que en cada incursión voy a encontrarme con algún nuevo tesoro.
ResponderEliminarYo también aprecio la grandeza de lo sencillo. Y en las palabras que acompañan a tus jaras, puede verse lo grande que tú eres.
En el primer blog que tuve, este que conoces es el segundo, en el subtitulo de la cabecera tengo una frase de Walt Whitman que dice: Nunca dejes de soñar, porque en sueños eres libre.
No dejes de soñar Izara.
Un abrazo