22 de enero de 2009

Agradecimiento





Quisiera expresar mi agradecimiento aun amigo.
El no me conoce y probablemente nunca lo hara.
En la decada de los 90 cuando yo cuidaba ovejas por estas tierras de la Valdorba
su programa radiofonico me acompaño muchos dias.
Sus musicas fueron calando en mi, fuertemente aun a pesar de oirlas en un pequeño
transistor de pilas.
Luego; cambios de trabajo y horarios, ya no lo escuchaba pero conserve grabadas las canciones que me gustaban.
Cuando ya tuve ordenador (no hace mucho por cierto) trate de buscarlas. Y algunas me costaron (como este señor del violin)
al que le buscaba por Alister en vez de Alasdair (cosas de le ignorancia). En fin su musica me emociono muchas veces y aqui
la dejo en agradecimiento a su compañia.
Y para el que me llevo hasta ella: Gracias de corazon Ramon.

4 comentarios:

Auxi González dijo...

Quizá coincidimos en algún momento en alguna de aquellas audiciones y compartimos ondas sonoras más de una tarde, querido amigo.

Ramón me inició en un mundo nuevo, un mundo lleno de ángeles cuyo descubrimiento nunca agradeceré lo suficiente.

Eleftheria Arvanitaki, Liam O'flyn, Dulce Pontes, Kepa Junkera, María del Mar Bonnet, Cherish The Ladies, Loreena McKennit... Son tantas y tantas las músicas que oí primero de su mano...

De hecho, aunque hace tiempo hube de apartarme de su camino (cosas de incompatibilidades de horario también) desde mi blog hoy sigo su misma misión.

(Me sumo a tus seguidores para compartir tus descubrimientos)

cristal dijo...

Acabo de leer tu entrada dedicada a Ramón Trecet y me ha encantado saber que coincidimos en reconocer lo que ese programa ha significado para nosotros. Yo también estuve mucho tiempo escribiendo Alister, para referirme al gran violinista irlandés, no es fácil escribir las palabras correctamente según nos suenan. Me alegro mucho de haber compartido esta experiencia maravillosa contigo Izara, ahora sabemos que tenemos algo más en común. Un abrazo fuerte amigo.

borraeso dijo...

Yo también les cambiaba el nombre a todos... Cuando quería regalarme un CD entre que no se encontraban prácticamente y que les cambiaba la grafía me costaba horrores...
Es una maravilla reencontrarse con personas que compartieron horas mágicas... que no sé llamarlas de otro modo...
Sirva decir que yo también escuchaba Diálogos con un transistor a pilas... cuya antena me jugó más de una mala pasada...

Un placer.

Ardilla Roja dijo...

Hola Izara: Hay que ver, como me gusta venir aquí.

No conocía este artista, pero me lo anoto para buscar cosas suyas. Es relajante.

En casa de mis abuelos había cabras y cuando las sacaba al campo cada tarde se llevaba una pequeña radio a pilas. En las vacaciones de verano me iba con él y nos sentábamos bajo alguna sombra. Una higuera, un pino, lo que fuese. El escuchaba la radio y yo dibujaba en un cuaderno que me llevaba. Ya ha llovido mucho desde entonces, pero tengo el recuerdo muy presente.

Un abrazo

pd- iré viniendo a descubrir cosas. Siempre tarde, pero es cuando más las disfruto