Hay momentos en la vida,
en que a veces nos duele la mirada,
esa que lanzamos en busca de los días,
esa que lanzamos en busca de los días,
donde suponíamos la luz en su morada.
Error tras error lo comprobamos,
la luz......no estaba;
se fue apagando en los resecos ojos,
donde la mentira planeó, su cruel venganza.
Ahora, sentimos el dolor,
al abrirse a la verdad nuestras ventanas,
lo intuido resultó,
la verdad.....no estaba.
Como un cristal brillante se rompió,
en las pupilas de infinitas caras,
en la infantil mirada de unos ojos,
que aman por amar...y ríen por que aman.
en la infantil mirada de unos ojos,
que aman por amar...y ríen por que aman.
quizás... si recogemos su ternura;
para mirar con ella hacia el mañana,
sintamos en el frío de la noche,
el calor; y el color, de su esperanza.
sintamos en el frío de la noche,
el calor; y el color, de su esperanza.
Izara.
Izara,tu poema nos recuerda ciertas circunstancias y personas,que quedaron atrás y volvemos la cabeza para ver su luz...Nuestra mente no ve la luz,pero quizá nosotros nos equivocamos y esa luz...si permanece aún...El corazón intuye y siente la verdad y nunca pierde la esperanza,porque sabe que todos nos parecemos,somos dualidad,lucha y contradicción...Pero,seres con vocación de luz en su alma y seguimos ensayando el vuelo una y otra vez hacia la libertad.
ResponderEliminarMi gratitud por compartir tus bellos y profundos poemas,amigo.
Mi abrazo grande y mi ánimo siempre,Izara.
Feliz fin de semana y mis recuerdos a tu esposa...sonrío.
M.Jesús
Encontrar la esperanza en cualquier trozo de espejo para que se multiplique siempre. Hermoso tu poema. Abrazos
ResponderEliminarEl mejor antídoto para el dolor es saber perdonarse a uno mismo, para que en esa mirada puedan volver a brotar hojas reverdecidas de esperanza.
ResponderEliminarBellísimo tu poema, Izara.
Un abrazo.
Nooo IZARA nooo, la luz sieeempre está, es verdad que hay ocasiones en las que es muuy difícil verla, pero está... somos nosotros los que nos equivocamos al enfocar, a veces miramos en la dirección equivocada, a veces hay demasiada niebla o nubes negras que la ocultan, a veces todo se complica, pero fíjate hasta bajo la mentira hay luz... siempre hay un motivo para todo, siempre se puede sacar algo bueno de todo... aunque sea a largo plazo...a veces hay que esperar, dejar que todo se serene y tras un tiempo, si insistimos sieempre terminamos por ver la luz, mi querido hombre tierra... de hecho toodos somos luz... queramos o no es así... se hace pequeñita en ocasiones, pero mientras vivimos existe... esa esperanza está dentro de cada uno...siempre, tú mírate bien... en tu enooorme corazón debe haber una fogata enoorme, si la vemos los demás será que tú miras muy a lo lejos...¿un espejo no tendrás a mano verdad? vas a deslumbrarte cuando te veas:-)
ResponderEliminarMuuuchos besos y muuuuy feliz finde.
Tus palabras preciosas por cierto.. solo necesitan que les acerques una pequeña cerilla :-)
Que la Esperanza, nunca muera, aunque ahora sea la hora de la Verdad y duelo mucho.
ResponderEliminarUn fuerte agrazo y gracias Iñaki, por tus cariñosas palabras en casa que me emocionaron mucho, mucho. ¡Mil gracias!
Hay momentos en la vida que duele la mirada pero como bien dices quizás todavia hay esperanza.
ResponderEliminarUn poema para pensar.
Un abrazo
Es un poema muy hermoso Inaki
ResponderEliminarVerso tras verso, espejas bellamente, una realidad existencial,nada bella!
Pero los errores son humanos, y nos toca perdonarnos
Porque perdonando, se encuentra siempre nueva esperanza
Y siempre habrá miradas, que nos la regale
Te felicito, muy bello!!
Besossss y linda semana!
La mentira produce heridas difíciles de cicatrizar. Incluso cuando la herida parece cerrada, siempre queda la cicatriz que nos viene a recor dar qué o quién, cuándo y cómo se produjo. A veces, se produce el milagro de un perdón sincero capaz de mirar y aceptar esa cicatriz aún sabiéndolo todo de ella. No sé si es más difícil recomponer un corazón herido o recuperar la confianza. A veces sucede, y si somos capaces de recuperar ambos, corazón y confianza, entonces es un milagro.
ResponderEliminarHermoso texto. De los que invitan a mirar las propias cicatrices...
Abrazotes
Qué triste. Precioso, pero tan triste.
ResponderEliminarMe encanta la foto.
Besos.
Un bellisimo y profundo poema que deja entrever el dolor interior que desgarra a veces el alma.
ResponderEliminarLa esperanza y el perdon como fuente necesaria; pues sin ambas cosas... Izara, no somos nada.
Feliz fin de semana, abrazos Pilar.
Triste, melancólico y bello a partes iguales. No podías haber elegido mejores palabras para expresar los sentimientos, pero coincido con otros comentarios, la luz puede no verse, agazapada entre las sombras... pero sigue estando allí, allí donde sepamos buscarla.
ResponderEliminarFelicidades por un poema de diez.
Besos.
Hay que ser muy generosos para recuperar esa esperanza. Pero siempre se puede. Tus versos a pesar de lo triste del tema resultan serenos, relajados y no transmiten rencor.
ResponderEliminarBss
En algún rincón se logra un atisbo de luz.
ResponderEliminarSon estaciones de la vida que nos ubica en esos sentimientos filosos, pero la esperanza está ahí...
ResponderEliminarHermoso lo tuyo Izara.
Besos.
muchas gracias por seguir mi blog!
ResponderEliminarmás que honrada...alguien me dijo alguna vez, que uno es verdadero, a 45 grados de la almohada...me quedó muy grabado, pues era alguien muy importante, en mi existencia...y de verdad, de verdad, así lo creo!
un abrazo contaminado de gripe,jajaja
lidia
Vuelvo de nuevo a leer tú bello poema y me vuelve a emocionar, Izara
ResponderEliminaresperamos tú vuelta. Feliz fin de semana, Pilar.
Buenas noches izara, disculpa que no haya venido antes a verte, no llego con tantos seguidores, pero ya me tienes aquí y me alegro porque he encontrado la belleza de tus letras con cierta melancolía, pero te aseguro que aunque el sol se oculte tras la noche, la luz sigue ahí, aunque no la veamos. No pierdas tus sueños.
ResponderEliminarCon ternura te dejo un beso.
Sor.Cecilia