mi padre y uno de sus bisnietos Hoy vuelvo a dejar que bese, mi corazón suavemente el suelo, junto a ese surco que la tierra abre, para recibir a los hombres buenos. Ese nido donde brilla la verdad, pues la luz de las estrellas tiene dentro. Hoy vuelven mis jaras a brotar, para alcanzar con sus pétalos el cielo. El ciclo de la vida se cierra en la bondad; dejando en su interior la esencia de lo bello: el amor! esa única manera de traspasar, la invisible puerta que imagina el tiempo. Te has ido padre dejando un halo de paz, sobre los corazones que lloran tu vuelo, el regalo de una primavera de verdad, pues ya sabemos que llega sin invierno. Para siempre donde estemos, tú estarás, allí donde el amor reúne en su seno, a tantos que ya forman la unidad, en el vibrar de esa luz, que nos alumbra por dentro. ...
Hubo un tiempo, donde un blog era un poco como la ventana, donde los sentimientos escritos se asomaban. Luego el cambio a otras maneras de compartir, lo fue dejando como esos pueblos abandonados donde se acuesta la mirada de otros tiempos de la vida. Pero no cambia el recuerdo de las voces, que un día fueron y aún son, el antídoto contra el ruido o el silencio que oprimen los instantes, donde la voz calla por no saber cantar al nuevo día. Por eso aprovechando la nueva vuelta al sol, que celebramos el día 2, comparto el escrito que publiqué en las redes, donde de ves en cuando, aún intentamos decir algo. Cuando el río de las palabras baja seco; y la fuente donde se nacen se desplaza, buscando el manantial de sueños locos, donde guardan las almas, su esperanza. En ese tiempo, sin horas, ni retorno, donde la mañana es una utopía sin entraña; y la tarde se acuesta en grises tonos; mientras el futuro busca voz entre las ramas, el viento sopla de bochorno; y los t...