Comienzo unos días de descanso, esperados, anhelados; pero sobre todo agradecidos por el trabajo que los hace posibles. Un trabajo que alguno de mis amigos han situado en la produccion agrícola y aunque no es así directamente, sí está relacionado con ella. Gracias a todos por vuestras visitas en este tiempo y os deseo un feliz verano. Os dejo un poema que publiqué en otro blog y que he recordado al hilo de tener el ánimo como dejándose llevar por el tiempo de descanso. Dejar al cuidado de una rama en flor, las mentes abiertas. dejar al cuidado del amigo sol, las palabras bellas, dejar al azul de una ola de mar, pintar las tinieblas, dejar que la noche haga del amor, su conquista plena. Y esperar.... pertrechado guerrero del corazón, con la mente abierta y las palabras bellas, bebiendo la noche, fundiendo las estrellas; esperar..... exhaustos en la lucha del amor, la derrota tierna, que tu cuerpo infringe y el mío anhela.
Hubo un tiempo, donde un blog era un poco como la ventana, donde los sentimientos escritos se asomaban. Luego el cambio a otras maneras de compartir, lo fue dejando como esos pueblos abandonados donde se acuesta la mirada de otros tiempos de la vida. Pero no cambia el recuerdo de las voces, que un día fueron y aún son, el antídoto contra el ruido o el silencio que oprimen los instantes, donde la voz calla por no saber cantar al nuevo día. Por eso aprovechando la nueva vuelta al sol, que celebramos el día 2, comparto el escrito que publiqué en las redes, donde de ves en cuando, aún intentamos decir algo. Cuando el río de las palabras baja seco; y la fuente donde se nacen se desplaza, buscando el manantial de sueños locos, donde guardan las almas, su esperanza. En ese tiempo, sin horas, ni retorno, donde la mañana es una utopía sin entraña; y la tarde se acuesta en grises tonos; mientras el futuro busca voz entre las ramas, el viento sopla de bochorno; y los t...